A mediados del mes de febrero se
comenzaron las jornadas de vacunación contra la Covid-19 en Venezuela.
Este tema se ha vuelto polémico en
el país por las decisiones que ha tomado el presidente Nicolás Maduro en cuanto
a la distribución y colocación de la misma.
La vacuna que comenzó a
administrarse en e país fue la rusa Sptnik V. Aunque el presidente comunicó que
en el mes de abril se espera otra vacuna desarrollada en Cuba que pasará a pruebas
clínicas en Venezuela.
El revuelo en los ciudadanos surge
por los planes del gobierno para distribuir la vacuna que indicó Maduro en una
rueda de prensa. Anunció que los primeros en recibirla serían los cargos políticos
como lo son alcaldes y gobernadores, así como también los diputados de la
Asamblea Nacional.
Posterior a este anuncio, el líder
opositor Juan Guaidó, acusó a Maduro por regirse bajo criterios personales y
políticos y no bajo criterios sanitarios para la distribución de la vacuna.
Delcy Rodriguez, vicepresidenta
ejecutiva, afirma que la primera tande que llegó al país el 13 de febrero
cuenta con 100.000 dosis de la vacuna Sputnik V. El gobierno dice haber
desembolsado $200 millones en ello.
El plan de las autoridades, según declaró
Maduro, es vacunar primero a los trabajadores sanitarios, al personal de los
cuerpos de seguridad y a los cargos políticos “que hacen trabajo de calle”.
Maduro justificó la decisión de
vacunar primero a cargos políticos porque varios dirigentes chavistas han
muerto a causa del coronavirus.
Pero desde diferentes sectores de la
oposición se critica esta decisión tomada por el gobierno ya que se dice que
esta siguiendo el criterio de privilegiar a quienes le son fieles.
Miembros de la oposición se
preguntan por qué dentro de la lista de primeros a ser vacunados por el
gobierno no se encuentran personas de tercera edad como es el caso de muchos países
del mundo.
Ahora en clínicas y hospitales se habla de la posible llegada de la
vacuna rusa de manera independiente al gobierno, pues éste ya autorizó la
compra e importación de la misma. Para finales del mes de abril, estiman los médicos
de la clínica La Floresta.
Distintas agencias internacionales y la ONG han señalado las
dificultades que deberá superar la vacunación en un país golpeado por una grave
crisis política y económica. Además de que muchos centros de salud y hospitales
carecen de un suministro estable de recursos básicos como agua y luz.
Adriana Calzadilla




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